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La importancia de una higiene bucal correcta

ESTETICA DENTAL

La higiene bucodental es clave para que nuestra boca se mantenga con buena salud el máximo tiempo posible; algo que nos evitará, no sólo padecer enfermedades como la gingivitis o las infecciones por hongos, sino el tener patologías graves que supongan un tratamiento largo, complicado y costoso para el paciente.

Pero… ¿qué es la higiene bucodental?

El concepto ‘higiene bucal’ engloba a todos esos cuidados diarios que se realizan en la boca para conservarla en el mejor estado posible: es decir, todo lo que atañe a la limpieza de los dientes, el cuidado de las encías, la lengua, etc.

Unos ciudadanos que deben ser un hábito en el día a día de cada persona, que no sólo hace que la boca tenga un buen aspecto físico, sino que también afecta a todo el cuerpo y a la salud general del paciente.

¿Qué hacer para tener una higiene bucal correcta?

¡No es nada complicado! Aunque lo parezca, mantener la boca sana es una tarea que ocupa poco tiempo en el día a día, y que no tiene gran dificultad (es más sencillo, más barato, y más rápido que ir al gimnasio…y prometido, da menos pereza).

Aquí os dejamos algunos ‘trucos’ para tener una higiene de 10:

  • El cepillado de dientes, FUNDAMENTAL: cepillarse los dientes tiene que ser un hábito diario, y a ser posible, después de cada comida y, sobre todo, antes de acostarse. En caso de que sea imposible cepillarse los dientes después de comer (y no una exclusa), un chicle sin azúcar puede ayudarte a salvar la situación. Eso sí, cambia periódicamente el cepillo, y asegúrate de que es el más idóneo para ti, al igual que la pasta de dientes (¿tienes dudas? Coméntaselo a tu dentista, y él te guiará)
  • Enjuagues: Según las necesidades de tu boca, el dentista puede mandarte algún locutorio o enjuague. ¡OJO! No todos los productos que se venden están recomendados para su uso diario.
  • Seda dental o cepillo interproximal: pueden ser útiles si hay algo entre los dientes. Pero cuidado: puedes hacerle mucho daño a la encía si eres brusco, o empleas demasiada fuerza.

Y sobre todo (y sentimos ser ‘cansinos’ con esto…) ¡visita a tu dentista! Una revisión cada seis meses puede ayudarte a corregir esos pequeños fallos en tu higiene diaria, lo que, a la larga, puede evitarte enfermedades crónicas en la boca, así como molestas heridas y otras pequeñas dolencias.

 

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