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Problemas habituales de encías y cómo detectarlos

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A pesar de que, en muchas ocasiones, se considera que los dientes son lo único de lo que hay que preocuparse para tener una buena salud dental, este es un pensamiento completamente ERRÓNEO.

Y es que la boca no está compuesta sólo por los dientes… ¿verdad?

Pues bien, unas de las grandes olvidadas son las encías… y eso que, en realidad, son la parte más delicada de nuestra boca, y sufren mucho, sin no reciben un buen cuidado.

En concreto, los problemas más frecuentes en las encías son la gingivitis, la periodontitis y la retracción de la encía.

La primera de ellas, la gingivitis, se produce por una inflamación de los tejidos blancos que sujetan los dientes, debido, principalmente, a una infección bacteriana; infección que, de continuar, puede provocar una periodontitis, la cual pondrá en riesgo la fijación de las piezas dentales.

Del mismo modo, la retracción de la encía, que puede deberse tanto a una mala técnica de cepillado, como a malos hábitos como el consumo de tabaco o el bruxismo, higiene incorrecta o factores genéticos.

¿Cómo saber si nuestra encía está en peligro?

Muy sencillo: Y es que, al igual que nuestras encías son una de las partes más sensibles de nuestra boca, también son las que más ‘nos hablan’.

Así pues, hay síntomas muy frecuentes que te indicarán que tus encías pueden estar sufriendo, siendo importante visitar al dentista cuanto antes si aparece alguno de ellos:

  • Encías enrojecidas, inflamadas, e incluso, con algo de sangrado
  • Mal aliento o halitosis (de forma continuada)
  • Retracción de las encías
  • Sensación de ‘movimiento’ en los dientes

Es importante recordar que, a pesar de que no hayas experimentado alguno de estos síntomas, cada paciente es un mundo, y sus encías, únicas, por lo que es conveniente acudir a una revisión con tu dentista, al menos, una vez cada seis meses.

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